martes, 26 de junio de 2001

Hita e Internet

Hace a penas seis años muy poquitos "locos" navegábamos por la red, hoy en día más de ocho millones de españoles somos internautas, y en un futuro muy próximo lo seremos todos si no queremos vivir como ermitaños aislados de la sociedad. Internet es un instrumento muy útil aunque no sepamos a veces exprimir esa utilidad. Sobre su uso se habla mucho ya que como cualquier producto, la manera de manejarlo puede ser positiva o negativa. Tener una en nuestra propia casa una red que se extiende por todo el mundo es una maravilla aunque solo la utilicemos para navegar.
El Festival Medieval de Hita de este año ya tiene programa de actos y cartel. Hoy he visto el cartel colgado en la oficina de turismo del Ayuntamiento de Madrid en la plaza Mayor. En esa oficina hay que hacer cola para que te atiendan y en las esperas todo aquel que llega observa los folletos y carteles de su alrededor. La persona que observa el cartel ve una dirección de internet que apunta, ya que quiere más información que el cartel no le proporciona. Me imagino la sorpresa que se llevará cuando teclee esa dirección de internet y vea que no le aparece ninguna página. Pero esa persona ha navegado más por internet y se decide a teclear esa dirección aunque no completa, o bien acude a un buscador, y por fin llega a la página de Hita. Su sorpresa será aún mayor cuando tan sólo encuentre una sinopsis de una obra de teatro y ningún horario ni nada parecido.
Cuando se publicaron las paginas de Hita en Internet fuimos de las primeras webs de la provincia de Guadalajara y la primera de un organismo oficial alcarreño. Los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y pronto comenzaron a llegar las visitas. En la actualidad el dominio hita.com sigue ahí, sin muchas actualizaciones, sin cambio de diseño y con más visitas que nunca. Tener un escaparate en la red en muy importante para un pueblo que pretende ser turístico, sin embargo perjudica más que ayuda el ofrecer una mala imagen.
Mantener una presencia en internet adecuada no es muy caro siempre que se haga de una forma correcta. Ni siquiera es necesario tener conocimiento sobre programación. Tan solo hay que huir de los "cazaincautos" que se lanzan a la búsqueda de inexpertos, y tener un poquito caro de que va esto de la red.
En los años 1999 y 2000 fueron bastantes personas las que reservaron meriendas, cenas o asientos de teatro del Festival Medieval por internet. Decenas de consultas fueron atendidas por la red que se tradujeron en visitantes contentos con el trato recibido y que no dudaban en recomendar su experiencia a sus conocidos.
Si alguien se molesta en buscar en la red podrá encontrar páginas donde se habla de las carencias de nuestro pueblo pero superadas por el trato recibido.Está claro que internet no es la panacea de nada y que mejorar en otros aspectos es más prioritario de cara al turismo. Pero tampoco abandonemos lo que poco a poco se va consiguiendo.
Y lo bueno de esto es que si alguien quiere apoyar lo que digo o manifertar su disconformidad lo puede hacer gratuitamente en internet. Habrá más lugares, pero yo recomiendo la Comunidad de Hita en Internet, y de paso aprovecho para animaros a participar en ella y crear un verdadero y amplio foro publico.

lunes, 25 de junio de 2001

Sobre el Festival Medieval

Bien es cierto que hablando de gustos podríamos estar horas, pero desde la experiencia me gustaría comentar en voz alta algunos detalles que, a mi juicio, están haciendo que el Festival Medieval de Hita de pasos hacia atrás y pierda lo que en los últimos años se ha conseguido. Me gustaría equivocarme ya que es una fiesta por la que he luchado mucho y que llevo muy dentro de mí.
Comencemos con un poco, o un mucho, de historia.
Allá por el año 1961 Manuel Criado de Val, natural de Rebollosa de Hita, se inventa esto del Festival. No hay que restarle su valor ya que es posible que sin su "idea" este pueblo no sería lo que es, sobrados son los meritos que tiene llegar a haber sido nombrado recientemente Hijo Adoptivo de Hita. Festival de Teatro Medieval de Hita es el nombre que se le puso a "aquello" que llego a durar más de tres días y que fue englobado dentro de los Festivales de España. Personajes de renombre, ministros, actores, ... Mucha gente paso por Hita a presenciar o participar en unos festivales que trajeron bastantes beneficios al pueblo: restauraciones, fama o dinero. Hasta mediados de los años 70 fue el propio Manuel Criado de Val quien se encargaba de hacer esta fiesta. Las instituciones nacionales o las empresas privadas subvencionaban, y además se cobraba hasta por pasear por el pueblo. El presupuesto que se manejaba debía ser, en proporción, inmensamente más grande que el de los últimos años. Si fue rentable o no, no lo se. Doña Isa, la esposa de Manuel Criado, y él me han contado muchas anécdotas de la cantidad de problemas que se encontraron muchísimos años, y aunque algunos años ganaran mucho dinero (cosa que desconozco), pues bueno, para eso estaban ahí. Mi memoria tan sólo llega a recordar las imágenes en televisión todos los años, los torneos en los que uno que era calvo siempre acababa con la cara roja por los golpes de las mazas, los innumerables ensayos durante días del teatro en la plaza y como no, la cantidad de veces que me tenía que colar entre las vallas para poder andar por las calle de mi pueblo. Aquella corrida de toros en directo por la televisión (la de entonces, la del 100% de share) o aquel momento contando autobuses aparcados en las eras "hasta más de treinta". A los mediados de los 70 comenzaron a desaparecer las subvenciones estatales y fue la Diputación de Guadalajara la que se hizo cargo del evento, dejando en manos de Manuel Criado de Val la dirección del Festival. Aun así se seguía cobrando por todo y el presupuesto duplicaba al actual. Durante algunos años no se celebró el Festival en Hita, pero Manuel Criado siempre ha hecho mención a que el nombre que él tenía de Festival de Teatro Medieval de Hita se ha llevado así a otras localidades como Madrid o Chinchón. Poco a poco la Diputación Provincial ve como el Festival Medieval es un saco sin fondo y de esta manera intenta aprovechar para hacerlo coincidir con el Día de la Provincia, por ejemplo. Mientras tanto la gente de Hita está alejada del Festival. Nadie se sorprende porque un año no haya o porque el siguiente sea en septiembre en lugar de julio como era costumbre. Porque lo de las fechas también tiene lo suyo, nunca ha habido una fecha concreta, casi siempre a principio de julio, últimamente como ha durado un día pues en sábado, pero nada más.Casi siempre ha servido para clausurar algún congreso (también organizado por Manuel Criado de Val) y ha tenido que ir acomodándose a otros eventos. Pero lo más destacable es que la gente de Hita ni participaba, ni colaboraba a no ser a cambio de dinero e incluso de bastante dinero, y lo peor de todo, el vecino de Hita era un extraño en su pueblo. En 1985 comienza a funcionar la Asociación Cultural "Arcipreste de Hita" y uno de sus objetivos es revindicar el Festival como algo en lo que participar, pero no todos lo veían así, para el Ayuntamiento, por ejemplo, lo importante era que se trajera dinero, y la amenaza: "si no se arregla esto o lo otro no dejamos que haya Festival Medieval". Festival Medieval de Hita es el nombre que se maneja ya por casi todos, sobre todo por la prensa de Guadalajara, ya que en Hita aun hoy en día se sigue llamando la fiesta de "La Endrina" (Doña Endrina fue la primera obra de teatro que se representó). En 1986 miembros de la Asociación se visten con trajes medievales y hacen un pequeño desfile de una comparsa, pero esto no deja de ser anecdótico ya que fue algo entre la Asociación y Manuel Criado si que transcendiera a los organizadores (la Diputación). El Festival se va desprestigiando poco a poco, se ha quedado reducido a una corrida de toros (con 4 toreros disfrazados) y una obra de teatro, eso sí, es gratis, pero prácticamente solo acuden a verlo los de los alrededores. La asociación toma otra iniciativa: hay que mejorar las meriendas. Se preparan unos sencillos trajes, se hacen unas parrillas y se realizan las meriendas con un poco de calidad, ahora bien se consiguió un dinerito que por otro lado sirvió de excusa para motivar a la gente. De todas formas algo empieza a cambiar, ya hay media docena de vecinos que se sientan en el palenque con su traje medieval, lógicamente son el punto de atención de todos incluida la prensa. Llega el año 1991, en mayo son las elecciones municipales, y posibles cambios en la Diputación y el Ayuntamiento. En la Diputación en mayo nadie tenia nada previsto: "aun quedaba más de un mes". A partir de aquí puedo hablar con un poquito más de conocimiento ya que entre a formar parte del Ayuntamiento de Hita, y en las primeras conversaciones que tuvimos con la Diputación llegamos a la conclusión que para hacer una chapuza era preferible no hacer nada y comenzar a preparar ya el Festival del año siguiente. Ya si comenzamos a trabajar juntos Diputación, Ayuntamiento y Asociación, y una de las cosas claras que teníamos es que el tema de los trajes era fundamental. La casualidad hizo que descubriera que una de mis compañeras en el trabajo fuera una aficionada al diseño de trajes medievales, rápidamente nos pusimos manos a la obra y en los primeros meses del 92 organizamos una reunión con la gente del pueblo en la que se propuso la confección de trajes en parte subvencionados por la organización. Es posible que sin esta casualidad también se hubiera llegado a ver a mucha gente vestida con trajes de época, pero el hecho es que sin los ánimos de mi compañera Pepa Miñarro y su hermana Ángela no nos hubiera resultado tan sencillo. Muchas veces nos acordamos de ellas aunque no lo suficiente, pues son dos de las personas que han contribuido a relanzar esta fiesta, sin olvidarnos de otras como Javier Borobia, que también estuvo desde el primer momento poniendo al carne en el asador, a veces con mucho sufrimiento, para conseguir que el teatro saliera adelante. El dinero con el que contábamos era mínimo así que hubo que recurrir a los actores aficionados de Guadalajara para poder sacar adelante la obra de teatro, de eso se encargaba Javier Borobia, pero además ha sido la persona que durante estos años ha movido los hilos desde dentro de la Diputación en la que trabaja (no precisamente en cultura) para que toda la infraestructura del festival funcionase, eso sin dejar de mencionar el combate entre Don Carnal y Doña cuaresma de que él y Josefina son Carnal y Cuaresma de por vida. Poco dinero, apenas dos millones en 1992 para realizar el Festival Medieval de Hita, y sin cobrar entrada. Ahí están las hemerotecas, en la prensa no daban crédito al resultado, el Festival resurgía con menor presupuesto de años anteriores, pero la clave era sencilla: participación.
Manuel Criado de Val ha seguido participando en el Festival. Él ha sido el autor de todas las obras de teatro y ha estado siempre en las reuniones dando ese toque de cordura y de experiencia que a veces necesitábamos.
Desde el 92 hasta el Festival ha variado poco aunque tampoco han faltado las novedades. Se introdujo la animación con teatro de calle, se abrieron bodegas y bodegos particulares para que los visitantes pudieran disfrutar de uno de nuestros mayores tesoros, se implantó la cena nocturna para comensales ataviados con trajes medievales para fomentar que la gente aguantara con el traje puesto hasta última hora (y se consiguió que vinieran visitantes vestidos desde todos los puntos de España), se prolongó la fiesta con música hasta altas horas de la noche, se creó el mercado medieval en la Plaza de Doña Endrina,...
Sí, es cierto que en el torneo no había luchas directas entre caballeros y que cogían pocas anillas, pero también es cierto que había emoción hasta el final. Es cierto que el teatro no es lo mismo con aficionados que con profesionales, pero también es cierto que los aficionados han sido de la talla de Abigail Tomey o de Fele Martínez. Claro que se podía hacer mejor, pero no había presupuesto. Desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a mi se me dijo que mientras participara la Diputación de Guadalajara ellos no aportarían ni un duro. Hoy en día la Junta de comunidades sí participa, ya es del mismo signo político que Ayuntamiento y Diputación. Ahora parece que sí hay dinero, pero parece que resulta más sencillo volver a hacer el Festival Medieval a golpe de talonario. Menos mal que conservamos nuestra participación vistiéndonos con los trajes medievales.
En 2001 tendremos un torneo en el que unos especialistas repetirán lo que hicieron los años 1999 y 2000, resultará espectacular, sobre todo los números de fuego que como novedad este año se realizarán por la noche, pero año tras año nos aburriremos porque ya conocemos el final. El torneo con aficionados que había los últimos años era poco espectacular, aunque gustaba a los visitantes, y los que lo veíamos año estábamos un poco cansados aunque no sabíamos el desenlace final. No creo que sea mejor un tipo de torneo que otro, antes sencillamente no había dinero. Ahora que lo hay ¿por qué no se hacen los dos tipos de torneo como se hizo en 1999? La formula mixta suma las ventajas de ambos torneos, disuelve los inconvenientes y aumenta la participación. Porque no debemos olvidar que los jinetes participaban voluntariamente por conseguir unos premios, unos ganaban y otros se iban de vacío pero con las ganas de repetir al siguiente año, pero no les dejamos que para eso hay unos especialistas que lo hacen mejor.
En 2001 tendremos una obra de teatro con actores profesionales. Aun así no es fácil encontrar a unos actores que se preparen una obra para representarla en un solo día, por eso hay que recurrir a aficionados que se les paga. La gran diferencia que ha encontrado la gente entre la última representación y las anteriores es el sonido directo y la ausencia de play back. Se está realizando la producción de una obra para una única representación, eso es carísimo. ¿Realmente merece la pena gastar la mitad del presupuesto del Festival en una obra de teatro para una sola representación? Lo ideal, a mi parecer, sería contar con una obra con buen sonido directo, buena iluminación y buenos decorados, y como todo esto cuesta bastante, se puede realizar como los últimos años con profesionalidad por actores aficionados, de esta manera no se pierde la participación desinteresada de las gentes del teatro de Guadalajara que por lo visto en los últimos años han dejado el listón muy alto. También la obra se podría representar dos días por casi el mismo precio e incluso más días por la provincia, se estrena en Hita y se representa en más sitios, de esta manera se aprovechan los gastos de producción. ¿Y quién nos dice que no vayan a a venir actores profesionales? Los hay que están dispuestos a participar sin cobrar un duro y seguro que a través de los amigos y de los amigos de los amigos incluso actores famosos participan en la obra con pequeños papeles.
En 2001 habrá ambientación teatral por las calles. Gusarapo Espectáculos, así aparece en el programa. Cuando hace media docena de años vinieron por primera vez a Hita eran uno de los escasos grupos que hacían este tipo de espectáculos. Gustaron muchísimo y parece que ya tienen asegurada su presencia para siempre por mucho que "se suban a la parra". No debería ser así, hoy Gusarapo son más unos agentes que se dedican a subcontratar que a actuar. Grupos, incluso mejores, ahora hay muchos que se pelearían por venir al Festival a unos precios bastantes mas bajos, pero no se trata de recortar dinero, sino de tener más animación y más participación. Ojo, no tengo nada en contra de Gusarapo, sólo de su precio.
En 2001 el Festival comenzará el día 7 de julio por la tarde y acabará pasada la media noche. Ya en 1998 se intentó hacer durante dos días, sábado y domingo, y no se pudo porque faltaba poco mas de 500.000 pta. Ahora ya si se podría hacer, como comentaba antes para el teatro sería ideal, se podría recuperar el tiro con arco, se podría hacer una exhibición de cetrería, se podría hacer un mercado medieval con muchísimos artesanos (para una tarde no vienen),... Aparte de todo esto sería bueno para el pueblo y para potenciar sus servicios, y no olvidemos que estamos a 45 minutos de cinco millones de personas, que si un año les da por venir a nada más quince mil en media tarde y con la aglomeración de actos que tiene el Festival, ¡esto se hunde!
En este momento surgen fiestas medievales de debajo de las piedras, y eso está muy bien no creamos que porque hay más peor para nosotros, no, al contrario, pero debemos aprovechar nuestra experiencia para hacer que nuestro festival sea único. Uno de los rasgos característicos de nuestra fiesta es el teatro, que le da un toque que la diferencia de otras fiestas excesivamente populistas. Otro toque de distinción debe ser la participación ya no sólo en torneo o teatro sino en el vestido, en los pendones colgados de las casas en el cuidado de todos los detalles, en las sugerencias, en el Festival.
25 de junio de 2001

sábado, 23 de junio de 2001

La fiesta de los toros

La fiesta de los toros de Hita tomó un nuevo rumbo en el año 1990 que la ha conducido hasta la entrada del siglo XXI. Tras cinco años de polémicas, en aquella reunión -que se podría calificar como histórica- en la que se preparó la fiesta del 90, se fijaron las nuevas fechas y sentaron unas bases para el futuro, quedó claro que la fiesta no debería limitarse a unos toros y unas verbenas. El paso de los años ha hecho consolidar esta fiesta como una de las referencias en los alrededores de nuestro pueblo. La nueva fecha consiguió que surgieran las peñas como motor de esta fiesta que pagamos entre todos los hiteños.
Llegados al año 2001 nos encontramos de nuevo, como sucediera a mediados de los 80, con que en la reunión en la que se debe formar la comisión de fiestas no aparecen voluntarios para componerla, reclutándose posteriormente de manera arbitraria.
Hemos avanzado bastante desde los años 80 y es imposible que volvieran a ocurrir los sucesos de entonces, pero tampoco olvidemos que los detonantes de aquellas situaciones vuelven a repetirse.
Lo primero que debemos tener claro es qué tipo de fiestas queremos, porque el modelo que tenemos en este momento no tiene la necesidad de ser el único. Ahora bien, si queremos mantener éste modelo, aunque sea en constante evolución, es necesario analizar lo que sucede.
La Comisión.
Todos los años el Ayuntamiento convoca a los vecinos para que salgan unas cuantas personas que se encarguen de organizar esta fiesta. La labor de estas personas es complicada y desagradecida, conjugar los deseos de tantas personas a la hora de preparar una fiesta es una tarea casi imposible. Para ello se suelen realizar reuniones posteriores para ratificar las decisiones tomadas. Cada vez estas reuniones son menos habituales primando los comentarios en la calle y en el bar. No siempre se atiende a los deseos de una inmensa parte de los "pagantes" de la fiesta, con la justificación de que es lo acordado en las reuniones. Aquí nos encontramos con la primera contradicción importante: Si lo que se debe hacer es lo que se acuerda en las reuniones ¿por que la comisión no ha salido de una reunión? No olvidemos por otra parte que a las reuniones acude muy poca gente, casi siempre los mismos, y que en ellas es casi imposible aportar una sugerencia que choque con las ideas de algunos, pues el desorden de estas reuniones es una lamentable tradición.
Recordemos que oficialmente es el Ayuntamiento el que organiza la fiesta, pero que en la práctica éste no debería intervenir en las decisiones de la Comisión representante del pueblo que paga la fiesta. El Ayuntamiento no paga nada de la fiesta y tan solo debería intervenir en los aspectos "legales" y en prestar toda la colaboración posible.
La Fecha.
En la reunión de 1990 se acordó consensualmente que la fiesta se debería celebrar el último fin de semana de agosto siempre y cuando quedaran cuatro días de agosto por detrás (la mayoría de la gente tiene vacaciones en agosto y no desea enlazar las fiestas con la vuelta al trabajo). Esto llevará a una horquilla de fechas que tardaría al menos siete años en cerrarse. En 1995 y sin haberse cerrado el ciclo por completo se llegó a la conclusión de que cuatro días por detrás eran pocos y en una reunión se propone dejarlo en cinco días de agosto por detrás de la fiesta. El ciclo ya se cerró ya ha habido fiestas en todos los fines de semana entre el 20 y el 26 de agosto (domingos). Sin embargo este año se vuelve a cambiar, ya sin ninguna razón objetiva, simplemente arbitraria. Parece ser que coinciden menos fiestas de otros pueblos cercanos el día 19 que el día 26. Si precisamente se había conseguido algo en los últimos años es no depender de otros pueblos, las fiestas de Hita han conseguido tener su propio prestigio y han sido otros pueblos de alrededor los que han modificado sus fechas en función de Hita, y de esta manera los bares pagan más. Hay gente a la que esto le ha fastidiado pues las fiestas se acercan mucho al día 15, pero cada vez somos mas conformistas y aceptamos todo lo que nos echen sin quejarnos.
Los pagos.
Hace pocos años el principal motivo para no pertenecer a la comisión era el "talego". Tener que ir cobrando durante todos los días de la fiesta uno por uno con lista en mano a todo el pueblo era una labor desagradable. Esto ya ha desaparecido hoy en día todo el mundo va a pagar "religiosamente" en las horas establecidas por la comisión. El "descuento" aplicado a estos pagos ha sido uno de nuestros "inventos" exportados a los alrededores. Las cuotas han evolucionado bastante desapareciendo distinciones entre solteros y casados e incluyendo sólo la edad. El método para establecer las cuotas nunca será perfecto y es imposible realizar un baremo de pago con relación al disfrute, hay quien aboga por una cuota plana y quien prefiere una más escalonada. El método será siempre criticado pero no creo que sea ningún problema, si bien los problemas surgen más por determinar quién debe pagar. Ser retrógrados y tener actitud tiránica -aunque solo sea en los carteles- debería ser lo último, los motivos objetivos deben prevalecer siempre a los arbitrales. Si solamente queremos ingresar dinero puede que nos encontremos con el efecto contrario, podríamos encontrar casos en los que por actuar un año de forma autoritaria se han perdido más cuotas para años sucesivos. Que paguen los peñistas, por ejemplo, se me ocurre como una solución objetiva muy válida. Y una sugerencia, ya en el siglo XXI debería poder llegar el cobro bancario o mediante tarjeta.
El presupuesto.
Las fuentes de ingresos de la fiesta de hoy ya no dependen únicamente de las cuotas como hace años, se han buscado otras fuentes de ingresos como los bares o la publicidad que incluso superan a las cuotas. Esto hace que haya personas que paguen más dinero que un vecino. Pero no podemos caer en la falsa idea de que por pagar un anuncio (o por conseguir muchos anuncios) ya se tienen los mismos derechos que por pagar una cuota. La fiesta la organiza el pueblo y el pueblo es el que decide sobre la fiesta, es el pueblo el que pone las condiciones para los bares o el que establece la publicidad en los programas. Esto debería se un principio irrenunciable y su olvido nos puede traer malas consecuencias en el futuro. Como al principio decía, el modelo de fiesta puede cambiar, y que sean las empresas las que organicen la fiesta, pero éste no parece ser el caso. Sin embargo nos encontramos con que se cambia la fecha de la fiesta porque alguien paga más dinero o se toman decisiones arbitrarias por quienes consiguen más dinero. Tampoco se debe ser radical y despreciar estas ayudas, hay que tenerlas en cuenta y valorarlas, pero jamás superponerlas a los deseos del pueblo. Hay dos maneras de intervenir en la fiesta (cuotas y diversión aparte), mediante un contrato realizando un servicio a cambio de una contraprestación económica o colaborando desinteresadamente. Cuando uno forma parte de la comisión, o colabora sin formar parte de ella, lo debe hacer desinteresadamente y sin tratar de obtener nada a cambio, que trabajemos mejor o peor será más o menos criticable pero lo demás es miserable.
Cada año queremos mejores fiestas y el presupuesto crece y crece, seis millones quizás resulten excesivos para nuestro pueblo, pero no tiene nada de malo si así lo asumimos. Se pueden conseguir aun más ingresos, y también se puede evolucionar en la organización sin necesidad de subir las cuotas. Numerar el palenque, por ejemplo, puede que sea muy rentable pero para un espectáculo "serio".
Si nos centramos en los gastos poco queda aparte de música y toros, y a muchos nos parece una pena. Se retiraron los fuegos artificiales por peligros y por las ovejas, pero muchas tarde de verano cuando vemos en los alrededores las palmeras de luz nos preguntamos si en ese pueblo habrá o no ovejas. En cuanto a la peligrosidad hoy en día formamos parte del consorcio de bomberos ¿para algo servirá? Creo que los motivos son más económicos que otra cosa y lo demás son excusas. La verdad es que los fuegos artificiales son una de mis debilidades pero le gustan a mucha gente. Si a los que nos gustan lo exigiéramos un poquito más, quizás se realizarían como ha ocurrido por ejemplo con el encierro matutino, pero bueno, somos conformistas.
Las peñas.
Nos agrupamos en peñas para pasarlo mejor, sin olvidar que a veces disfrutamos con las polémicas y con las charlas, y las peñas son uno de los mayores foco de diversión de las fiestas. Nos juntamos con nuestros amigos o nuestras personas afines, y pretender una organización estricta en esto es impensable, pero un poquito no está de más. No se puede exigir sin ofrecer, ni ofrecer sin exigir. Lo que se ofrece y lo que se exige algún día debería ponerse sobre la mesa.
La música.
Qué discutido es este tema. Si el dicho de "sobre gustos no hay nada escrito" viene bien en algún sitio, es aquí. Como en casi todo primero debemos saber lo que queremos y después que la suerte acompañe. El hecho de separar grupos para gente mayor y joven no está mal. En cuanto a los disfraces, pues lo mismo, si queremos que ocurra como hace unos años habrá que hacerlo como hace unos años, parece que baile de disfraces sin baile no funciona. Una cosa más, algo que recuerdo siempre que se comenta el consabido tema de las orquestas, el año que más gente había en la plaza y que más gente había bailando fue el año que tuvimos el grupo que en general menos gustó. Puede que se dieran muchas circunstancias dispares, pero el hecho fue así.
Los toros.
Hablamos de la fiesta de los toros ¿no? Ya no se realmente si es de los toros o bien de la rivalidad, del tamaño, de la bravura, de los "adolfos", de la cantidad,... Volvemos a lo de siempre ¿qué queremos? Parece ser que se quiere encierro por el campo, por las calles, vacas por la noche y por el día y un espectáculo taurino la tarde del domingo. Ahora bien, y en los términos en los que está planteada la fiesta ¿el presupuesto da para todo eso? Si da pues muy bien, y si sobra, pues traigamos toros de calidad que está muy bien. Si el presupuesto no se puede estirar lo suficiente, pues recortemos según lo ya explicado. De los toros es de lo que menos entiendo y lo que menos me gusta (ojo, como yo hay muchos) pero entiendo que sean parte importante de la fiesta. No quiero entrar a hablar de mayorías, pero haciendo eco de las palabras de mucha gente es preferible más espectáculo popular y menos espectáculo "serio", y si queremos un espectáculo "serio", hagámoslo de verdad. La impresión que da es que cuatro personas parecen tener la verdad absoluta en el complicadísimo mundo de los toros. Por cierto, las vacas son divertidas para el que las ve y para el que participa y dicen que crean afición.
Lo que está claro es que si nos conformamos con todo acabaremos pagando 100 € de cuota y tendremos una fiesta que siga sin satisfacernos, porque al fin y al cabo nos divertimos y ya está. No se trata de polemizar, se trata de hablar, de corregir los errores y de mejorar. Necesitamos menos despotismo y más diálogo, y de esta forma puede que se consiga que al año que viene sí salga comisión.

lunes, 18 de junio de 2001

Hita y la Comisión del Patrimonio

Sigo teniendo dudas sobre si la comisión del patrimonio es una comisión que vela por el patrimonio histórico de la provincia o si es un mero instrumento político al servicio del señor Bono. He asistido cuando era alcalde a varias reuniones cuando se trataban casos de Hita, pero no estuve en todas a las que se me citó ya que descubrí una extraña coincidencia y es que normalmente cuando un particular presentaba un proyecto para la construcción de una casa y yo estaba presente este no era aprobado exigiendo distintas modificaciones, en cambio cuando no asistía los proyectos salían adelante. Ya digo son coincidencias que puede que nada tuvieran que ver con la política, pero yo, por si acaso, prefería que hubiera cuantas menos trabas posibles para los vecinos. Curioso también es el tema del famoso transformador eléctrico y la muralla, y la amenaza de expediente contra mí y su posterior desaparición milagrosa. Que se actuara en un determinado momento con la intención de desprestigiarme es algo que si no es obvio, al menos nadie discute. Ahora un pequeño transformador que quedaría ocultado por la muralla se ha convertido en una impresionante mole que nada puede ocultar y con el beneplácito de la comisión. Sería conveniente que esta comisión expusiese claramente por que trabaja y los intereses por los que vela, pues de otra forma es muy complicado exigirnos que cumplamos sus preceptos. Creo que sus cometidos están marcados en la Ley, pero su interpretación deja mucho que desear.
Ya sé que la comisión no tiene presupuesto para acometer restauraciones o para cuidar de los elementos de nuestro patrimonio, pero la Consejería de la que depende sí los tiene. La ligazón entre comisión y consejería parecen directamente proporcionales a los intereses de la consejería.
Y mientras tanto en Hita se siguen hundiendo bodegos y bodegas, uno de los elementos más importantes del patrimonio de nuestro pueblo va desapareciendo poco a poco sin que comisión o consejería hagan nada para solucionarlo. En este caso es posible que ni siquiera se necesite presupuesto para acometer parte del problema, unas visitas o un simple estudio del problema podrían ser suficientes para comenzar una campaña de mentalización.
Hablar del programa "A Plena Luz" en Hita es otro tema del que me gustaría hablar, pero lo dejaré para otra ocasión pues en este caso, como en tantos otros en los que tiene que ver la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, tan solo se trata de política, o de partidismo mejor dicho.
Velar por nuestro patrimonio es una tarea importante de la que todos deberíamos aprender, pero practicando con el ejemplo podremos educarnos mejor.

viernes, 15 de junio de 2001

La Asociación

Con motivo del XV aniversario de la asociación escribí un artículo para La Troje en el que exponía mis opiniones acerca del funcionamiento de la Asociación Turístico Cultural Arcipreste de Hita. En los actos de celebración de este aniversario, en la Casa del Arcipreste se celebró una tertulia en la que también participé. Parece que mi artículo no gusto y fue casi el centro de discusión de aquella tertulia. Cierto es que si lo miramos sesgadamente se puede interpretar mal, pero me quede sorprendidísimo al escuchar algunas de las interpretaciones que se le dieron. Bien interpretado me ratifico con lo que entonces escribí.
No voy a repetir aquel texto, y es una pena que no se pueda leer ahora mismo en Internet como se pueden leer otros textos de La Troje.
Siempre comentamos la poca gente que hay dispuesta a colaborar en tareas sociales o culturales, pero no nos podemos quejar si lo hacemos desde la barrera. Infinidad de veces he ofrecido mi colaboración con la asociación para emprender proyectos o colaborar en los existentes en la medida de mis posibilidades, sin embargo a veces noto como si este ofrecimiento fuera una intromisión.
No es necesario que haya relevo generacional, el relevo no tiene que venir necesariamente por la gente más joven. Y si no hay ningún tipo de relevo, pues tampoco pasa nada, se dejan de realizar actividades y ya re reanudarán en algún momento. Pero por lo acaecido en esa tertulia del pasado año, me da la impresión de que no se trata del fin de la asociación. Con un nuevo rumbo, fomentando la participación y sin grupos cerrados es posible que unan nuevas personas a esa tarea tan complicada de "tirar del carro". Cómo fomentar la participación es complicado, pero ese debería ser el principal objetivo de los que están al frente. Hablar de que la gente no va a las reuniones es confirmar que no se fomenta esa participación. Tampoco se fomenta mucho rechazando los ofrecimientos que se puedan hacer. Sé que es complicado pero aunque sea añadiendo un poquito de polémica (que parece que es lo que funciona) yo pongo mi granito de arena.
¿Asociación o Club? En la página web de la asociación leemos: "Entendemos que en entes como el nuestro la exclusión es contraria a todo principio de ética, mucho más cuando gestionamos fondos públicos a través de las subvenciones. Nuestras actividades tienden siempre a la gratuidad. Somos una Asociación, no un club." No se trata de términos contradictorios, una asociación tiene un fin que perfectamente puede ser, de hecho lo es en la mayoría de asociaciones, el de ofrecer los servicios a los socios. Por eso existen los socios. La diferencia está en un termino que se podría adoptar y que es el de asociación "de utilidad pública". Creo que ya es el momento de adoptar este título. Hay que hacer un poquito de papeleo pero quizás sea una motivación más para trabajar. Además nos podríamos desgravar en el IRPF nuestras cuotas.
Y una sugerencia, editemos más trojes. Si no hay mucho material, pues de 8 páginas y a fotocopias o en internet solamente. No intentemos grandes gestas si no somos capaces de alcanzar las pequeñas.