miércoles, 5 de junio de 2002

Las calles de un Conjunto Histórico

Conjugar comodidad y economía con el respeto al patrimonio a veces es muy complicado y sobre todo en el caso de las pavimentaciones de las vías urbanas. En Hita hay muchos kilómetros de calles en el casco antiguo y para afrontar un futuro prospero parece imprescindible el contar con unas vías cómodas para acceder a cualquier parte del pueblo. Es impensable que en pleno Siglo XXI haya gente que tenga que pisar barro en las puertas de su casa o que en caso de necesidad ni tan siquiera una ambulancia pueda acceder a determinadas zonas en algunas épocas del año.

Hasta el momento, en nuestro pueblo se han adoptado diversos tipos de pavimentación. En el centro del casco histórico, la piedra es la predominante. Algunas calles están pavimentadas únicamente con piedra, algo que eleva significantemente el coste de estas pavimentaciones ya que tiene que ser colocada a mano y la mano de obra es algo cara. Con lo que ha costado pavimentar todo el centro del pueblo con piedra se podría haber pavimentado todo el pueblo con asfalto. Sin duda se habría mejorado en comodidad pero no creo que hubiese sido una solución acertada (tal vez con todo el pueblo pavimentado desde hace años su futuro habría sido más próspero y en este momento estaríamos quitando el asfalto para colocar piedra y... O tal vez todo el pueblo pavimentado de asfalto habría originado un crecimiento desmedido y con una menor conciencia hacia nuestro patrimonio y ya sería demasiado tarde...). La pavimentación sólo con piedra tiene su continuación en muchas calles con una mezcla entre franjas de hormigón y cuadros de piedra, solución que siendo bastante más económica resulta muy estética. En el casco histórico también existen pavimentaciones a base de adoquines de hormigón, hormigón liso o asfalto. Todos estos tipos de pavimentaciones creo que siguen siendo válidas teniendo en cuenta su contexto, y pienso que en el caso de Hita se ha actuado hasta el momento con gran acierto en cuanto a la elección de las calles a pavimentar y su pavimento (alguna oveja negra podría apuntar en la que yo tengo algo de culpa).

No descartemos el asfalto para algunas calles, es una solución económica y por el precio de pavimentar unos metros con piedra podríamos dejar algunos cientos sin barro. El núcleo central del pueblo ya está en su mayoría bien pavimentado, deberíamos tratar de llegar sin barro a las zonas más alejadas y altas del pueblo, y en algunas calles el asfalto es la solución más rápida y económica y para nada afectaría al conjunto histórico de Hita. A muchos, en su borrachera de purismo patrimolialista, les sale sarpullido cuando oyen la palabra asfalto, pero les diré que asfalto hay en conjuntos declarados patrimonio de la humanidad y que para mantener tramos de piedra también es necesario que las calles lleguen a lugares dónde hoy por hoy el asfalto parece la única solución.

Volviendo a la piedra, las nuevas pavimentaciones en piedra que se han realizado en Hita han sido hechas en su mayoría con piedra pequeña y todas tienen algo en común, han sido realizadas con piedra de sílice, muy distinta a la piedra caliza con la que estaban realizados todos los empedrados antiguamente. Muy pocas son las calles que quedan con ese tipo de empedrado en aceptable conservación. Y difícil es su conservación ya que el son incómodas para el tráfico rodado que las deteriora poco a poco, caras de mantener, y excesivamente costosas de reconstruir. Conservar, por ejemplo uno de los tramos de la calle de Garay supondría dejar aisladas unas cuantas fincas al tráfico rodado. El tramo lindante con la Casa del Arcipreste de la calle de San Blas parece ya demasiado deteriorado como para que sirva de muestra de estos empedrados. Sin embargo hay unos metros que todavía estamos a tiempo de salvar. Se trata de la calle de la Cerería entre las Ruinas de San Pedro hasta mitad de camino de la Iglesia de San Juan. No se si históricamente tendrá gran valor pero sin duda es un claro ejemplo de como estaban pavimentadas las calles de Hita desde hace cientos de años hasta nuestros días. Mantener este tramo intacto es algo sumamente sencillo, ya que se puede convertir sin ningún problema en una calle peatonal, pues paralelamente a esta calle, saliendo de ella y retornando a ella, está la calle de la Virgen de la Cuesta. La calle de la Virgen de la Cuesta es una de esas calles a las que el asfalto les vendría como anillo al dedo, resolvería cualquier problema de circulación y no causaría ningún destrozo. El restante tramo en malas condiciones de la calle de la Cerería podría ser restaurado en su piedra caliza original, y al no tener que soportar problemas de tráfico, su restauración no ofrecería costes excesivos. Nos encontraríamos de esta forma manteniendo la tradición y el patrimonio sin problemas económicos ni de comodidad, y quedaría en esa parte del pueblo una preciosa calle que acompañada de otros elementos de mobiliario urbano la convertirían en un encantador lugar de paseo.

Más calles hay y seguro que más ideas..


lunes, 8 de abril de 2002

Destrozando La Muralla

Voy a esperar (ya poca solución tiene) a ver cuanto se tarda en reaccionar o si se suspende el programa A Plena Luz o simplemente a ver que pasa, aunque quizás alguien lea esto y se de por aludido (aunque quizás el efecto sea el contrario).

Se acaba de realizar el mayor destrozo producido en los últimos años en la muralla de Hita. Las fotografías adjuntas son una clara muestra y no merecen muchos comentarios más. Simplemente recordar que la perfecta torre cilíndrica de la muralla, más conocida como «cubo», situada junto al Palenque se encontraba en perfecto estado de conservación desde la Edad Media. Aún podemos apreciar su construcción en otros dos cubos que aunque son menores en radio y perímetro, aun conservan intactos sus aspectos constructivos.

Para algunos de mis lectores: Como apunto en la página inicial estos comentarios que aquí pongo no tienen ningún fin secreto maquiavélico. Tan sólo son reflexiones, o denuncias públicas como en este caso, sobre temas principalmente de nuestro pueblo. En esta ocasión la "recriminación" va para la reconstrucción de la muralla (de la que hablaré mas adelante, cuando se finalice), y como se sabe está obra la realizan (así figura) los ministerios de Cultura y Fomento, vamos, que no me estoy refiriendo a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.








El cubo, antes del destrozoEl cubo llagueado con cemento

sábado, 9 de marzo de 2002

Seguimos con La Fiesta

Hoy sábado se he producido la siguiente reunión de la Comisión de Fiestas que no se juntaba desde hace más de dos meses (y eso que había mucha prisa), y hoy he dimitido de la misma acompañado de tres de mis compañeros.
Hemos perdido la ilusión que teníamos para preparar la fiesta, aunque mejor dicho, hemos perdido la ilusión de estar en la comisión de fiestas. Ya no se trata sólo de poder realizar unos actos consultando al pueblo, se trata simplemente de poder realizar actos, pues parece que todo está cerrado y muy cerrado, al menos para nuestras ideas.
Mi forma de entender la fiesta no pasa por ser unos meros contratantes de espectáculos que actúan autoritariamente sin consultar la opinión del pueblo que paga la fiesta. No obstante deseo lo mejor para la fiesta que espero disfrutar ampliamente y con la que colaboraré como cualquier participante más.
Quizás debería dejarlo aquí y no volver hacia atrás, pero considero necesario además de solicitado, realizar algunas aclaraciones. Pasada la anterior reunión, escribí un comentario titulado El Retorno del Despotismo en el que expliqué el retorno de una posición autoritaria a la comisión de fiestas; se trata de una conclusión basada en unos hechos poco discutibles y que es obvia e incluso admitida. Pues bien además de esta conclusión me han comentado otras lecturas que por más que leo y releo no acierto a hilvanar. Pos si acaso he aquí mi aclaración.
Comenté que toda la actuación despótica estaba auspiciado por Alberto Rojo, es posible que esta no debiera ser la palabra apropiada aunque es una conclusión que sacaría cualquier observador objetivo que hubiera asistido a las reuniones anteriores. Lo que nadie puede negar es que al menos es consentido, si bien esto no puede considerarse como negativo ya que como otras veces he comentado, el Ayuntamiento debería mantenerse al margen de la programación de actos de la fiesta. Que Alberto dijera en la anterior reunión que “no es defendible la negativa a la realización de una encuesta” es algo que debería expresar de una forma pública y clara. Sin embargo otras afirmaciones como que “una fiesta sin polémicas es la mejor fiesta” o que “la inexistencia de polémica en la reunión del ayuntamiento implica que la fiesta es del gusto de la mayor parte de personas del pueblo” dejan entrever una posición del lado de algunos y se alejan de esa neutralidad.
A mi entender la fiesta sí es del gusto de la mayor parte del pueblo que adopta posturas polémicas pero no de la mayor parte de las personas que pagan la fiesta y que en general son conformistas. Yo sí admito que las ideas que tengo pueden ser erróneas, pero para eso creo que es necesario hacer una consulta.
Y ¿cómo debe realizarse esa consulta? Pues hay muchos métodos pero en cualquier caso debe evitarse una posible manipulación. Pero ¿quién va a manipular esta consulta? En la pasada reunión de la comisión, sin ir mas lejos, la mayoría de sus miembros comentaron que en el caso de hacerse una encuesta ellos trataría por todos los medios de rellenar los cuestionarios de familiares y allegados con sus propias ideas. Sin comentarios.
Al parecer el Ayuntamiento de Yunquera de Henares está realizando esa consulta a sus vecinos. Se me podrá decir que las características de Yunquera no son comparables a las de Hita, pero como “no es defendible la negativa a la realización de una encuesta” bien la podría realizar el Ayuntamiento por su cuenta sin que tuviera ningún carácter vinculante para la comisión.